lunes, junio 23, 2014

La Furia Roja y la Fiebre Mundialera


Reflexionando en profundidad como los chilenos (y el mundo en general cuando celebra algo que nos apasiona) vivimos este episodio en que algunos han calificado como "un hito histórico" y más, para muchos es obligatorio decir:  Hay que celebrar, hay que hacer un asado, hay que gritar y muchas otras cosas más.  Es aquí donde comienza esta mirada para verificar los estados eufóricos exaltados de algunas personas y otros aspectos de estos últimos días que han resonado en mi interior. 

Por supuesto que está bien celebrar en grupo y alegrarse, son hábitos saludables y motivadores para las personas. Las celebraciones son fiestas y actos sociales,  como celebrar cumpleaños, navidad y año nuevo, por ejemplo, en donde las personas se unen para festejar y distraerse, en todas las culturas y a lo largo de todo el mundo ocurren estos eventos grupales y familiares. Así como existen los carnavales y las fiestas patrias, eventos que son necesarios para sonreír y compartir. Estos eventos se celebran desde al antigüedad y siguen de generación en generación.

Sin embargo, llama la atención el otro lado de estas celebraciones, la otra cara de la moneda, el lado B, el lado más oscuro. 

La palabra Furia, en sí misma es fuerte, como el color rojo que se empapa en las camisetas de la roja. Etimológicamente hablando furia proviene del latín furĭa, que significa: Ira exaltada, estado mental alterado de ira demencial. Se pueden ver otras definiciones referidas a la furia como un acceso de demencia  o se refiere a una persona muy irritada y colérica. Otras definiciones llaman la atención como: Actividad y violenta agitación de las cosas inanimadas. Muchas veces en momentos catastróficos y producto de instancias de la naturaleza, nos referimos a la furia del viento, del mar, en donde la naturaleza se expresa en su profunda intensidad dejando grandes estragos y graves consecuencias a su paso. En otros aspectos más sutiles como en la moda, este término se refiere al momento de mayor intensidad de una moda o de una costumbre.

Por otro lado la palabra fiebre, desde el significado médico, es un síndrome caracterizado por una elevación de la temperatura central, de origen endógeno, generalmente con aumento de frecuencia de pulso y respiración acompañada de agitación y malestar general. Existe lafiebre amarilla, que es una enfermedad contagiosa y epidémica, producida por unvirus y es transmitida por un mosquito. Por lo tanto, la fiebre es unaalteración que se suscita en las personas, en algún momento determinado.

Ambas definiciones apuntan a algo negativo, a enfermedades o estados alterados de las personas. Y es ese lado B que aparece después de los partidos y de los triunfos y en algunas personas que en vez de celebrar, destrozan todo lo que ven a su paso. Esto también ocurre después de las manifestaciones pacíficas por la educación y en muchos otros momentos de exaltación y de movimiento de masas. No es necesariamente una enfermedad que aparece, o una patología severa. Puede ser simplemente el resultado de las expresiones una sociedad enferma y estresada en donde se han desviado, olvidado y muchas veces oprimido aspectos internos, monstruos guardados bajo cien candados que aparecen escondidos en la masa, en donde se pierde el sentido el sentido común, el amor y el respeto por los demás.

Esto no intenta ser nada más que una profunda reflexión, que proviene de mi interior. No es que no este a favor de las celebraciones, solo me llaman la atención estos momentos en que las personas desatan y dejan escapar sus peores aspectos internos, sin importar las consecuencias, sólo prevalece la descarga, la fiebre y la furia roja.

Que la fiebre del mundial y la furia roja, sean oportunidades de unión, celebración, alegría y respeto.

Me presentaron esta canción que no conocía y la adjunto a esta nota, ya que tiene mucho que ver con los aspectos que se pierden y luego vuelven a aparecer en nosotros, los seres humanos.

"Vamos subiendo la cuesta que arriba, mi calle se vistió de fiesta. 
Hoy el noble y el villano, el prohombre y el gusano bailan y se dan la mano sin importarles la facha. 
Juntos les encuentra el sol a la sombra de un farol empapados en alcohol magreando a una muchacha. 
Y con la resaca a cuestas vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas. 
Se despertó el bien y el mal, la zorra pobre al portal, la zorra rica al rosal y el avaro a las divisas. 
Se acabó, el sol nos dice que llegó el final.
Por una noche se olvidó que cada uno es cada cual.
Vamos bajando la cuesta que arriba en mi calle se acabó la fiesta".

Fiesta

Joan Manuel Serrat


Reflexión escrita por la psicóloga Pamela Mutis
pamemutis@gmail.com